lunes, 13 de febrero de 2012

MAPAS MENTALES

Una tiza y tú: Técnicas de desarrollo de la Creatividad: Mapas me...:

El Mapa Mental es una técnica desarrollada por el psicólogo británico Tony Buzan a mediados de los años 90. Con ella accedemos a los espacios mentales de una forma más creativa. Es una técnica gráfica con la que organizamos las ideas a partir de una imagen central y desde la que se generan nuevas ideas acompañadas de otras imágenes que se relacionan con la idea central.
Esta técnica tiene en cuenta la forma en que el cerebro recoge, procesa y almacena información. El resultado final es una imagen visual que facilita obtener la información que encierra, analizarla, completarla…
Este método permite que las ideas generen otras ideas y  podamos ver cómo se conectan, se relacionan y se expanden libres de cualquier tipo de organización lineal.
Un aprendizaje visual permite reforzar la comprensión, invita a integrar nuevo conocimiento, identifica errores conceptuales e incomprensiones, ayuda a depurar el pensamiento.
El máximo poder del mindmapping (mapas mentales) es que entrena al cerebro a ver todo el cuadro y los detalles…, a integrar la lógica y la imaginación” (Michael Gelb)
(Para leer más pinchar en Una tiza y tú)

Educar o Consentir ...

Educar o Consentir - Blog - Grupo Educativo Loyola - 40 años contigo...

En este enlace encontraréis un artículo con ideas interesantes acerca de cómo "poner límites" a los hijos sin agobiarlos.

miércoles, 25 de enero de 2012

CRIANDO NIÑOS BURBUJA


Al príncipe Gautama (Buda) le ocultaron el sufrimiento del mundo en sus primeros años pretendiendo que fuera feliz. Le ocultaron la vejez, la enfermedad y la muerte. La leyenda cuenta cómo salió de su piadoso engaño al divisar en los límites de su jardín ideal a un viejo, un enfermo y un entierro. Mucho después, buscando explicaciones, Buda se fue a sentar debajo de un árbol hasta que recibió la Iluminación y lo entendió todo.
Pese al final de la historia, a muchos aún les sigue tentando el mantener a sus niños alejados de cualquier dolor.
Y los tiempos ayudan a desiluminar al Iluminado: Ni ver, ni oír, ni hablar.
Para no ver, nada como hipnotizar los ojos mediante pantallas, de videojuegos, o series de televisión repetitivas, controladas y previsibles. Jamás se posarán sus ojos sobre problemas, personas, situaciones que les requieran alguna compasión, alguna crítica, algún cuidado.
No oír es más que probable cuando se taponan los oídos con auriculares de músicas más o menos adictivas, pero que cumplen la misión de no dejarlos escuchar los sonidos de su propia vida, si es que tienen una, las palabras de sus amigos, de sus padres, de aquellos a quienes les importan, la música inesperada de la propia historia.
Y el no hablar está conseguido, al dejarle utilizar tan sólo -bajo pena de ridículo- unas pocas docenas de palabras, cuanto más cortas mejor y siempre las mismas. Así nunca darán su palabra a nadie, ni un aliento, ni una observación crítica, ni su propia e irreemplazable canción.
Buda vio un viejo y preguntó por la vejez, y pensó en ella. Ahora los viejos no se ven, porque están en los asilos. Y en la tele no salen, ni en las canciones, ni en los videojuegos. Lo mismo pasa con los enfermos; y la ocultación de los muertos ha llegado más lejos todavía: a convertirlos en leyendas de zombies y vampiros.
Lo peor de todo es el convencimiento que se les queda de que es así como quieren vivir, ese es el estado del bienestar, el sueño de occidente, el "todo resuelto".
"Bultos con ojos" nos decían los maestros para reñirnos hace cincuenta años. Tachemos lo de "ojos".